El látex Talalay
El látex Talalay se obtiene a partir de la misma emulsión de látex natural mediante el proceso o sistema Talalay, inventado por Joseph Anton Talalay.

Se trata del látex de mayor calidad del mercado, de una extremada finura y suavidad, con unas prestaciones de confort exclusivas y totalmente diferenciadas de cualquier otro tipo de material empleado en el sector del descanso.
Al igual que en el caso del látex natural la suspensión acuosa de aspecto lechoso que conocemos como látex talalay contiene una mezcla de hidrocarburos específicos del caucho, proteínas, resinas orgánicas, sales minerales, agua y otras sustancias químicas minoritarias. Algunas de estas sustancias son añadidas en origen para conservar las propiedades del material en su transporte hasta los centros de transformación.
Proceso de fabricación de núcleos de látex Talalay
En el 1956, Joseph Anton Talalay inventa el proceso de fabricación de látex Talalay, partiendo de las mismas materias primas pero aplicando variaciones en el proceso de transformación.
En primer lugar, al igual que en el proceso del látex sintético o natural, se crea la mezcla de componentes. Una vez hecha la mezcla, esta se introduce por aspiración dentro del molde.
Mediante el proceso de aspiración se consigue homogeneizar la mezcla en el molde, es decir, las moléculas se reparten uniformemente y aumentan su tamaño.
Acto seguido, la mezcla se somete a un proceso de congelación a -28ºC. Mediante este proceso se consigue romper la membrana externa de las células y así conseguir una estructural celular abierta, que tantos beneficios otorga al látex Talalay, y consecuentemente, a nuestro descanso.
El siguiente paso es la inyección del agente gelificante, que en el caso del proceso Talalay es el CO2. Mediante la adición de este agente, se consigue estabilizar la estructura del látex.
Posteriormente se procede a la vulcanización (115ºC), al igual que en el proceso tradicional, a extraer el material del molde mediante su enfriamiento hasta 30ºC a su lavado y secado.
El proceso Talalay ofrece un látex de extrema finura, con propiedades excelentes para el descanso y con una capacidad de ventilación (respiración de la célula abierta) muy alta.
Propiedades de confort del látex Talalay
Los colchones y almohadas con núcleos de látex Talalay ofecen unas prestaciones de confort totalmente diferenciadas a cualquier otro tipo de producto empleado en el descanso:
Estructura interna uniforme
El látex talalay presenta una distribución uniforme de células y una estructura interna abierta y redonda de las células. Esto se traduce en una adaptación total al contorno de nuestro cuerpo, ofreciendo un soporte completo. Por tanto, permite el movimiento durante la noche sin un desgaste de energía. Además favorece la circulación sanguínea ya que no presenta contrapresiones.
Resistencia y durabilidad
El látex talalay presenta una elasticidad puntual única. Esto se traduce en una adaptación total en cualquier momento.Por tanto, es muy adecuado para sistemas de descanso articulados, ya que el colchón de látex talalay no ofrecerá ninguna resistencia al movimiento adaptándose a la perfección a la posición del somier articulado.
Además, el látex talalay, mantiene sus propiedades prácticamente intactas a lo largo del tiempo, aún cuando seu uso sea muy elevado.
Factor de confort o “SAG factor”
El factor SAG se deriva de los ensayos de resistencia de los colchones. Este factor SAG se refleja con la norma ISO 2439 como el cociente entre la resistencia a la penetración al 65% y al 25%. El látex Talalay tiene el resultado 3, lo que significa un tacto suave en la parte superior del colchón (25%) y un soporte firme cuando la penetración en el colchón es más profunda del 25%.
En términos de descanso esto se traduce en que la espina dorsal se mantiene totalmente derecha y nuestro cuerpo no se hunde obteniendo el soporte óptimo necesario. Por tanto, es un factor favorecedor para una circulación uniforme de la sangre.
Regulación de las condiciones de descanso
Las células abiertas y los miles de agujeros de alfiler de ventilación proporcionan una regulación de aire y humedad óptima. El núcleo de látex talalay "respira". El calor del cuerpo se evapora fácilmente. Este aspecto es de muy fácil comprobación. Abra ligeramente la funda de su colchón de látex talalay y sople por una de las caras. Observará que en la otra cara el flujo de aire pasa sin ningún impedimento.
Esta alta capacidad de aireación, es gracias en parte a la estructura interna del látex talalay y del molde empleado en la fabricación del núcleo.
Por tanto su colchón de látex talalay le ayudará a mantener una temperatura de descanso fresca en verano y cálida en invierno.
Higiene en el descanso
El látex talalay que empleamos en Dimax para la fabricación de nuestros núcleos de látex talalay es antibacteriano y muy resistente a la acción de la humedad y del polvo con lo que aseguramos su descanso en un entorno higiénico y óptimo para disfrutar ampliamente del concepto del confort y del descanso.



