Variables en la ecuación del descanso

Versión para impresiónEnviar a un amigoVersión PDF

A priori, podríamos pensar en que para un buen descanso únicamente hace falta un buen somier y colchón. Efectivamente, este es, quizás, el factor o la variable de mayor importancia, pero no la única.

Veamos cuales son estas variables que influyen en nuestro descanso (y salud):

Equipo de descanso

Es esencial para disfrutar de un reparador descanso el disponer de un buen sistema de descanso. Un sistema de descanso formado por un somier, un colchón y una almohada, sin olvidar los complementos como las sábanas.

Un sistema de descanso que se adapte a nuestras necesidades de confort.

Un somier fijo o articulado de madera con láminas de suspensión elásticas, un colchón que se adapte a nuestro contorno y nos haga sentir cómodos y relajados durante la noche y una almohada de grosor y material adecuado.

Ambiente de descanso

También es esencial el disponer de un lugar fijo de descanso. Este espacio debe tener una temperatura agradable (ni alta ni baja) y estar bien ventilado. Además debe respetar un nivel sonoro y lumínico mínimo para el descanso.

Por último, este ambiente debe aportarnos serenidad y tranquilidad para disfrutar del sueño.

Posición de descanso

Los expertos aconsejan dormir boca arriba (decúbito supino) ya que de esta manera apoyamos por completo nuestra columna vertebral respetando su curvatura natural. De esta forma facilitaremos la circulación sanguínea y una perfecta relajación del sistema nervioso.

Otra forma aceptada de descanso es de costado (decúbito lateral) ya que, si disponemos de un buen sistema de descanso, este se adaptará a nuestro contorno y mantendrá un buen soporte para la posición natural de nuestra columna vertebral.

Es desaconsejable dormir boca abajo (decúbito prono) ya que estamos variando la curvatura natural de nuestra columna vertebral. Con el paso del tiempo, si empleamos esta postura, pueden aparecer dolencias en los huesos, cervicales y columna.

Alimentación

Alimentación sanaTambién tiene una importante influencia en nuestro descanso.

Una alimentación pesada y excesiva, cargada de estimulantes (café, té, …) y alcohol provocará una falta de conciliación del sueño o un descanso discontinuado.

El tabaco también es uno de los factores que impiden el conciliar el sueño y además provoca que nos despertemos varias veces durante la noche.

Ligado a una buena alimentación, si practicamos ejercicio de forma periódica, puede ayudarnos a conciliar el sueño y a descansar de forma más profunda.